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Noticias· 5 min de lectura· David Carrero Fernández-Baillo

La historia de Windows: de MS-DOS a Windows 11

Monitor de ordenador antiguo que evoca los inicios de la informática personal
Foto: Ruben Boekeloo · Pexels

Pocos productos de software han marcado la informática personal tanto como Windows. Lo que nació como una capa gráfica encima de un sistema de líneas de comandos acabó siendo el escritorio más usado del planeta. Vamos a repasar cómo se gestó esa historia, las decisiones técnicas que de verdad importaron y cómo se relaciona hoy con el mundo Linux.

De MS-DOS a la primera ventana

Pantalla de MS-DOS con el indicador de órdenes en modo texto
MS-DOS, el sistema de línea de comandos sobre el que se ejecutaba Windows 1.0. · Imagen: Ms-dosdir.png Przemub (talk) derivative work: ויקיג'אנקי / Public domain · Wikimedia Commons

Antes de Windows, los ordenadores de IBM y compatibles funcionaban con MS-DOS, un sistema que se manejaba por completo a base de órdenes escritas. Microsoft anunció Windows en noviembre de 1983 y sacó Windows 1.0 el 20 de noviembre de 1985. No era un sistema operativo independiente, sino un entorno gráfico que corría sobre MS-DOS, con un gestor de archivos, el Bloc de notas, una calculadora y hasta un juego, Reversi, pensado para que la gente practicara con un ratón que entonces parecía casi de ciencia ficción.

La acogida fue tibia. Muchos elogiaron la apuesta, pero el programa iba lento y exigía demasiado al hardware de la época. Aun así, dejó puestas las bases de todo lo que vino después.

Windows 3.1 y la explosión de los 90

Escritorio de Windows 95 con el menú Inicio y la barra de tareas
Windows 95 introdujo el menú Inicio y la barra de tareas, elementos que perduran hoy. · Imagen: OS: Microsoft Corporation Files: BetaWiki-Beitragende / Public domain · Wikimedia Commons

Las versiones siguientes pulieron la idea. Windows 3.0 (1990) y Windows 3.1 (1992) fueron las primeras en alcanzar una adopción masiva y dejaron a Microsoft como líder claro del software de consumo. La interfaz mejoró, llegaron las fuentes TrueType y el catálogo de aplicaciones creció a buen ritmo.

El salto de verdad llegó con Windows 95, lanzado el 24 de agosto de 1995. Trajo cosas que siguen con nosotros tres décadas después: el menú Inicio, la barra de tareas y el Explorador de Windows. Por dentro todavía arrastraba mucho código de 16 bits heredado de Windows 3.1, pero para quien lo usaba fue una revolución visual y de usabilidad.

La rama NT: un núcleo nuevo desde cero

Mientras la rama “9x” (95, 98 y Me) seguía evolucionando sobre cimientos viejos, Microsoft trabajaba en paralelo en algo bastante más ambicioso. Para ello fichó en 1988 a David Cutler, ingeniero que venía de Digital Equipment Corporation (DEC) y padre del sistema VMS. Cutler dirigió el desarrollo de un núcleo completamente nuevo, sólido y pensado para servidores y entornos profesionales.

El resultado fue Windows NT 3.1, lanzado el 27 de julio de 1993. Su parecido con VMS era tan evidente que DEC y Microsoft acabaron firmando un acuerdo económico. Aquella arquitectura NT, con multitarea de verdad y seguridad por diseño, es la base de todos los Windows modernos. Con el tiempo, la familia NT absorbió y sustituyó a la rama 9x.

XP, 7, 10 y 11: la era moderna

La unificación llegó con Windows XP, lanzado el 25 de octubre de 2001, que llevó el sólido núcleo NT al gran público doméstico y se convirtió en un caso de longevidad notable. Tras el irregular Windows Vista, Windows 7 (22 de octubre de 2009) recuperó la confianza con un sistema estable y bien acabado.

Después vino Windows 10 el 29 de julio de 2015, planteado como un sistema “como servicio” con actualizaciones continuas, y por último Windows 11 el 5 de octubre de 2021, con un rediseño visual centrado y requisitos de hardware más estrictos. Frente a ellos, alternativas libres como Ubuntu, Linux Mint o Fedora se afianzaron como opciones de escritorio para quien busca otro modelo.

Windows Server: el lado profesional

El núcleo NT no se quedó solo en el escritorio. De él nació también Windows Server, la línea pensada para centros de datos, directorios de empresa, servidores web y servicios de red. Durante años ha competido cara a cara con sistemas como Debian, RHEL o AlmaLinux en el mercado de servidores, donde Linux domina muchos segmentos pero Windows mantiene una posición sólida en entornos corporativos montados sobre Active Directory.

WSL: cuando Linux entró en Windows

El gesto más simbólico del acercamiento entre ambos mundos llegó en 2016. En la conferencia Build, Microsoft presentó el Subsistema de Windows para Linux (WSL), al principio como “Bash on Ubuntu on Windows”, disponible en la Anniversary Update del 2 de agosto de 2016. Por primera vez podías ejecutar un entorno Linux real dentro de Windows sin máquina virtual.

En 2019 Microsoft anunció WSL 2, una arquitectura rediseñada que incluye un núcleo Linux auténtico corriendo en una máquina virtual ligera. Hoy WSL te deja usar distribuciones como Ubuntu, Debian o Kali junto a Windows, algo impensable en los tiempos de la rivalidad abierta.

Un legado que sigue vivo

De aquella primera ventana de 1985 a la integración con Linux y la nube de hoy, Windows ha sabido reinventarse sin romper del todo con su pasado. Su historia es también la de la informática personal: la del paso de la línea de comandos al ratón, y la de una competencia con Linux y macOS que, lejos de desaparecer, hoy convive en la misma máquina.