En 1985 casi todos los ordenadores domésticos sabían hacer una sola cosa a la vez. Entonces apareció una máquina que reproducía música, movía gráficos espectaculares y ejecutaba varios programas al mismo tiempo sin despeinarse. Era el Commodore Amiga, y su sistema operativo, AmigaOS, dejó a la industria entera con la boca abierta. Esta es la historia de una de las plataformas más queridas de la informática personal.
Orígenes: de Hi-Toro a Commodore
El proyecto no nació dentro de Commodore. La empresa Hi-Toro, luego rebautizada Amiga Corporation, reunió a un grupo de ingenieros liderados por Jay Miner, un veterano del diseño de chips que venía de Atari. Querían crear una máquina de videojuegos de nueva generación, pero el desplome del mercado del videojuego de 1983 obligó a replantearlo todo. Sin dinero, Amiga acabó en manos de Commodore, que compró la compañía y lanzó el Amiga 1000 en julio de 1985, basado en el procesador Motorola 68000.
El verdadero genio del Amiga estaba en su hardware. Miner y su equipo tardaron casi dos años (1982-1984) en diseñar un conjunto de chips personalizados que quitaban al procesador principal el trabajo gráfico y sonoro, algo revolucionario para la época.
Los chips que lo cambiaron todo: Agnus, Denise y Paula
El corazón del Amiga eran tres chips con nombre propio. Agnus gestionaba el acceso a la memoria compartida e incluía el blitter (que movía bloques de datos a gran velocidad) y el Copper, un coprocesador sincronizado con el haz de vídeo. Denise se ocupaba del vídeo y los sprites, con paletas de colores impensables en otros equipos. Paula llevaba el sonido, con cuatro canales de audio PCM de 8 bits por hardware, y además la disquetera, el puerto serie y los joysticks.
Con ese reparto de tareas, el Amiga ofrecía gráficos y sonido de referencia mientras la CPU quedaba libre para lo demás. Sus capacidades multimedia lo convirtieron en una herramienta legendaria para la producción de vídeo, la música y, claro, los videojuegos.
AmigaOS: multitarea preventiva en 1985
El hardware impresionaba, pero el software no se quedaba atrás. AmigaOS traía multitarea preventiva real desde el primer día, cuando el Mac y los primeros Windows apenas podían con un programa a la vez. Por debajo había un núcleo ligero y eficiente, Exec, que repartía el tiempo de CPU entre procesos de forma genuina.
Lo completaban AmigaDOS (la capa de disco, portada al principio del sistema TRIPOS escrito en BCPL y reescrita después en C), Intuition (la API del sistema de ventanas) y Workbench, el escritorio gráfico con iconos, ventanas y menús que los usuarios veían a diario. A su lado estaba el Kickstart, el firmware de arranque que en el Amiga 1000 se cargaba desde un disquete antes de poder iniciar el sistema.
Versiones clave del Workbench
El Workbench 1.0 salió en octubre de 1985 con su característico (y polémico) esquema de colores azul y naranja. El gran cambio llegó con el Workbench 2.0 en 1990, que dejó atrás aquellos colores chillones por una interfaz gris y azul más elegante, con bordes en relieve tridimensional, y fijó las bases estéticas del sistema.
Con el chipset AGA (Advanced Graphics Architecture) llegaron el Workbench 3.0 (1992) y los gráficos de 256 colores, y poco después el Workbench 3.1, que dentro de la era Commodore se considera la versión clásica definitiva y la que incorporó la consola Amiga CD32. Tras la quiebra de Commodore en 1994, el desarrollo pasó por varias manos: Escom compró los activos y, años después, Hyperion Entertainment llevó el sistema a procesadores PowerPC con AmigaOS 4, mientras la comunidad mantenía vivos proyectos paralelos como MorphOS y AROS.
Curiosidades que hicieron leyenda
La demo más famosa del Amiga fue la Boing Ball, una pelota a cuadros rojos y blancos que rebotaba en pantalla, creada en una sola noche durante el CES de 1984 por Dale Luck y R. J. Mical. Lo asombroso es que aquella animación no redibujaba nada en tiempo real: usaba con mucha astucia los chips personalizados para simular el efecto, y el público quedaba convencido de estar viendo algo imposible.
Otra seña de identidad fue el Guru Meditation, el mensaje de error que aparecía cuando algo fallaba en serio, un nombre tan enigmático que acabó formando parte del folclore informático.
El Amiga compitió en su época con sistemas como MS-DOS y el clásico Mac OS, y hoy comparte el panteón de los sistemas históricos junto a curiosidades como BeOS y Haiku, RISC OS o QNX. Si quieres ver su ficha técnica, pásate por la página dedicada a AmigaOS.
