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Noticias· 4 min de lectura· David Carrero Fernández-Baillo

ChromeOS: el Linux de Google que no lo parece

Un portatil ligero abierto sobre un escritorio minimalista, evocando la experiencia de un Chromebook
Foto: Adam Sondel · Pexels

Enciendes un Chromebook por primera vez y no piensas en Linux. Piensas en el navegador Chrome, en tu cuenta de Google y en lo rápido que arranca. Pero debajo de esa interfaz minimalista hay un sistema operativo construido sobre el kernel Linux y, durante años, sobre las entrañas de Gentoo. ChromeOS es seguramente el Linux que más gente del mundo usa sin saber que lo está usando.

Un sistema nacido en la nube

Google anunció el proyecto en julio de 2009 con una idea que en su momento sonaba radical: un ordenador donde las aplicaciones y los datos viven en la nube y el navegador hace de sistema operativo. En 2010 repartió el Cr-48, un portátil de pruebas sin marca, y el 11 de mayo de 2011 presentó en el Google I/O los primeros Chromebooks comerciales, fabricados por Acer y Samsung. El modelo de Samsung llegó a las tiendas el 15 de junio de 2011 y el de Acer poco después, en julio.

La apuesta parecía arriesgada. ¿Quién iba a querer un portátil que prácticamente solo abría una pestaña? El tiempo le dio la razón a Google: los Chromebooks conquistaron las aulas de medio mundo y se volvieron una alternativa real y barata frente a Windows y macOS.

Linux por dentro, Gentoo en su origen

Captura del escritorio de ChromeOS 135 con su barra de aplicaciones y fondo de pantalla
Escritorio de ChromeOS, la interfaz minimalista que esconde un sistema basado en el kernel Linux. · Imagen: Awhitewall / CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Y aquí viene el detalle que sorprende a casi todo el mundo. ChromeOS no es un sistema operativo independiente flotando en el aire: es Linux. Su núcleo es el mismo kernel que mueve Ubuntu, Debian o Fedora. Para construir y compilar el sistema, Google partió de la infraestructura de Gentoo, esa distribución famosa por compilarlo todo desde el código fuente y por su sistema de paquetes Portage.

ChromeOS es la versión cerrada y propietaria que Google distribuye en los Chromebooks. Pero también está Chromium OS, su base de código abierto, que cualquiera puede inspeccionar, modificar y compilar. El mismo modelo que Google aplica a su navegador: Chrome cerrado, Chromium abierto.

Seguridad de fábrica: el gran argumento

Si algo distingue a ChromeOS es su obsesión con la seguridad, y buena parte de ese mérito viene precisamente de Linux. El sistema usa verified boot: en cada arranque comprueba que el software no se ha alterado, y si detecta una manipulación puede repararse solo desde una copia íntegra.

Cada pestaña y cada aplicación corren en su propio sandbox, una caja aislada que impide que un proceso malicioso toque el resto del sistema. Suma las actualizaciones automáticas en segundo plano y el cifrado de los datos del usuario, y tienes una de las plataformas de consumo más difíciles de infectar con malware tradicional. Comparte filosofía con proyectos centrados en la seguridad como Qubes OS o Tails, aunque por caminos muy distintos.

Android y Crostini: la dualidad que lo cambió todo

El navegador no daba para todo, y Google lo sabía. Por eso ChromeOS incorporó el soporte para aplicaciones Android a través de la tienda Google Play, y convirtió los Chromebooks en dispositivos capaces de ejecutar millones de apps móviles.

El golpe definitivo para los usuarios técnicos llegó en 2018 con Crostini, presentado en el Google I/O y disponible desde ChromeOS 69. Crostini permite correr un Linux completo, basado en Debian, dentro de una máquina virtual y un contenedor, con su terminal, sus paquetes y sus aplicaciones de escritorio. De repente un Chromebook podía ser una estación de desarrollo de verdad, con editores de código, compiladores y herramientas que antes solo vivían en Arch o Pop!_OS.

ChromeOS Flex: nueva vida para PCs viejos

Un viejo portatil Sony Vaio reutilizado ejecutando ChromeOS Flex
ChromeOS Flex da nueva vida a ordenadores antiguos, como este Sony Vaio, sin soporte para apps Android. · Imagen: JoseDeJesusDelaCruzTorres / CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

En 2022 Google lanzó ChromeOS Flex, una versión que se instala en ordenadores y Macs antiguos. La idea es sencilla y brillante: coges un portátil que ya no aguanta Windows 11, le instalas Flex y recuperas un equipo ligero, rápido y seguro. Mismo espíritu que distros livianas como Lubuntu o antiX, pero con Google detrás y su modelo de actualizaciones. Eso sí, Flex no trae soporte para aplicaciones Android.

El futuro: fusión con Android

La historia de ChromeOS está a punto de dar un giro enorme. En septiembre de 2025, Sameer Samat, responsable del área Android en Google, confirmó que ChromeOS y Android se fusionarán, con resultados visibles para los usuarios a partir de 2026. El proyecto, conocido internamente como “Aluminium OS”, reconstruye la experiencia de ChromeOS sobre la base de código de Android, en buena parte para llevar la inteligencia artificial de Gemini a los portátiles.

Tome la forma que tome, una cosa no cambia: en el corazón de los Chromebooks seguirá latiendo Linux. El Linux de Google que, sencillamente, nunca lo pareció.