Antes de activar Hyper-V conviene saber si tu máquina puede ejecutarlo. La documentación de Microsoft lo deja claro: el hipervisor no se instala en cualquier equipo, y si falta alguna pieza de hardware el rol simplemente no arranca. La buena noticia es que los requisitos generales apenas han cambiado desde Windows Server 2012 R2, así que el hardware que ya tienes suele servir.
Procesador: 64 bits y SLAT obligatorio
El requisito central es un procesador de 64 bits con SLAT (Second Level Address Translation). Esta función es la que permite instalar los componentes de virtualización, incluido el propio hipervisor de Windows. Sin SLAT no hay manera de cargar el hypervisor; sí puedes instalar las herramientas de gestión (Hyper-V Manager, Virtual Machine Connection, los cmdlets de PowerShell), pero esas no virtualizan nada por sí solas.
Aquí hay un detalle que conviene recordar: en Windows Server, SLAT pasó de ser recomendado a ser obligatorio. En versiones antiguas se podía intentar sin él; ya no. Junto a SLAT, el procesador necesita las extensiones VM Monitor Mode.
Memoria y ajustes de BIOS/UEFI
Microsoft recomienda planificar al menos 4 GB de RAM, y deja caer la frase de siempre: cuanta más, mejor. La razón es lógica. Esa memoria la reparten el host y todas las máquinas virtuales que tengas encendidas a la vez, así que el mínimo se queda corto en cuanto levantas un par de VMs serias.
En la BIOS o UEFI hay que activar dos cosas:
- Virtualización asistida por hardware. Es la opción que traen los procesadores con Intel Virtualization Technology (Intel VT) o AMD Virtualization (AMD-V).
- DEP por hardware (Data Execution Prevention). Debe estar disponible y habilitada. En sistemas Intel corresponde al bit XD (execute disable); en sistemas AMD, al bit NX (no execute).
Ambos ajustes viven en el firmware de la placa, así que si alguno aparece como no soportado lo primero es revisar la configuración del UEFI antes de dar el equipo por inválido.
Cómo comprobar si tu equipo cumple
No hace falta adivinar. Abre PowerShell o el símbolo del sistema y ejecuta:
Systeminfo.exe
Baja hasta la sección Hyper-V Requirements. Si los cuatro valores aparecen como Yes, el sistema puede ejecutar el rol. Si alguno marca No, ahí tienes el punto a corregir: repasa el requisito concreto y ajusta lo que se pueda (normalmente algo del BIOS).
Un detalle curioso: si ejecutas systeminfo en un host que ya tiene Hyper-V funcionando, no verás la lista de requisitos. En su lugar aparece el mensaje “A hypervisor has been detected. Features required for Hyper-V will not be displayed”. Es señal de que el hipervisor ya está cargado, no un error.
En qué ediciones funciona
En Windows de escritorio, Hyper-V se puede habilitar en Windows 10 y Windows 11 en ediciones Professional o Enterprise. Las ediciones Home se quedan fuera. Cuando todo encaja (sistema operativo, hardware y compatibilidad), verás Hyper-V en el panel de “Activar o desactivar las características de Windows”, con sus dos opciones: plataforma Hyper-V y herramientas de gestión. Si en su lugar aparece Windows Hypervisor Platform, es la pista de que el equipo no cumple algún requisito.
A quién le interesa esto
Si vienes de Proxmox VE o de cualquier hipervisor sobre Linux, el patrón te resultará familiar: virtualización por hardware en el firmware, soporte de extensiones de página anidada y memoria suficiente. La diferencia es que aquí el comprobador (systeminfo) está integrado en el propio Windows y te da una respuesta binaria por cada requisito, lo que ahorra tiempo cuando montas un host nuevo o validas una flota de equipos antes de desplegar el rol.
Fuente
Documentación oficial de Microsoft Learn: System Requirements for Hyper-V on Windows and Windows Server